Carhué y su historia son tema de una novela

 

Fue escrita por Leandro Vesco, tiene seiscientas páginas de ficción y recorre la historia de Carhué y del distrito de Adolfo Alsina. “Los personajes van interactuando a través de las décadas hasta llegar a nuestros días, cuando trabajo con personas que están vivas, en el medio, lo que le imprime una particularidad muy interesante”, contó el autor, quien trabajó tres años en su elaboración.

 

“En el año 2007 conocí Carhué e inmediatamente la ciudad me resultó, por diversos motivos, atrapante, casi enigmática”, confiesa Leandro Vesco al inicio de la nota y destaca que “tal vez esa fascinación haya nacido por el hecho de que para llegar hasta ella sea necesario salir de las rutas principales, ya que llegar a Carhué requiere de un deseo fuerte, de un esfuerzo”.

“Esta situación geográfica la hizo, para mí, fascinante, ya que creo que los escenarios desérticos definen una sociedad, una comunidad”, reflexiona el escritor, quien asegura que “Carhué, en este sentido todavía tiene una notable influencia de la historia ya que fue la llave del desierto, en la época de la conquista del desierto, fue un punto clave, era el Plus Ultra del mapa argentino”. “Más allá de Carhué, existían las tolderías de la indiada, estaba El Napoleón de las Pampas, Calfucurá y entonces este punto en la geografía bonaerense era la llave del desierto, porque dominando este punto estratégico se dominaba toda la Pampa” agregó, sentenciando que “Carhué, hoy día, conserva en su vida diaria, en su escenario natural, esta indisimulable marca, la de ser un punto al borde del mapa”.

 

Leandro Vesco, autor de la novela “Carhué”, que próximamente estará a la venta.

 

La novela

 

“Después de tres años de trabajo diario, he terminado mi novela; y como consecuencia tengo una obra de casi seiscientas páginas de ficción, en la cual recorro la historia de Carhué y el partido de Adolfo Alsina”, dijo el escritor Leandro Vesco tras haber culminado la realización de su obra.

“La ficción tiene múltiples lecturas, ya que por un lado está la historia ficcionada propiamente dicha, y por otro lado están las historias desde la Conquista del Desierto hasta que viene Nicolás Levalle a fundar la ciudad, y a partir de ahí recorro toda la historia de Carhué, y los personajes van interactuando a través de las décadas hasta llegar a nuestros días, cuando trabajo con personas que están vivas, en el medio, lo que le imprime una particularidad muy interesante, ya que hacer una ficción con nombres propios genera cierto interés, aunque tal vez sea una tarea que puede llegar a ser peligrosa, porque uno está trabajando con nombres y personas que están viviendo”, dijo.

“Pienso que logré hacer lo que quería, que es una historia que se basa en una población como es Carhué, con sus diez mil habitantes, tratando de retratar la vida rural de un pueblo como este”, agregó.

“Y desde lo personal pienso que a la literatura argentina le hace falta no ver siempre tanto de los mismos temas capitalinos o los centrales como la última dictadura, o de problemas que pasaron hace muchos años y que debieran estar superados aunque sin dejar de recordarlos; y en cambio, es necesidad escribir otras historias genuinas de nuestra patria”, apuntó.

 

Carhué me cautivó”

 

El autor de “Carhué” destacó además que “esta es una historia rural que muestra la dinámica de un pequeño pueblo del interior, y como provinciano que soy, ya que vengo del interior entrerriano, me debía desde siempre escribir algo de una comunidad pequeña, donde existen muchas cosas que la gente de la Capital desconoce, como por ejemplo, la hora de la siesta”.

Consultado acerca de cómo resultó la experiencia de instalarse en esa ciudad para escribir su historia, Leandro Vesco apuntó: “Fue algo muy importante, al cabo de estos tres años salí con mucha riqueza tanto en mi espíritu como en mi formación literaria, porque a través de este tiempo tuve que darme cuenta que era una obsesión lo que me estaba pasando con Carhué. Cuando me di cuenta de eso tuve mucha más libertad para hacer la novela, y acá la gente se brindó abiertamente, tanto el director del Museo Gastón Partarrieu como muchos vecinos, quienes me empezaron a brindar información”.

“Por lo tanto -añadió-, mi estudio en Capital Federal se transformó en una sucursal de Carhué y así trabajé tres años, lo que significó una experiencia que hasta me puede abrir la posibilidad de radicarme en esta ciudad, porque Carhué me cautivó”.

“Me gustó mucho trabajar sobre un tema que recorre el Lago Epecuén, la inundación, la idiosincrasia de la gente, y también trabajar con pasión en esto de retratar una historia rural para que se conozcan temas esenciales que en estas comunidades están intactos, como la amistad, la conversación, la entrega sin esperar recibir, y eso para mí es muy rico”, puntualizó.

El escritor destacó asimismo que “como toda obra independiente, los canales de edición estándares son muy limitados porque por lo general, las grandes editoriales no se fijan en esta clase de ficción, por eso desde hace un tiempo empezamos a trabajar con autoridades del Municipio, con el Intendente y la secretaria de Cultura, con quienes estamos tratando de editarla para mayo, así podemos presentarla en la Feria del Libro en un principio, y luego hacerlo acá inmediatamente, para después hacerlo en toda la Provincia y las principales capitales del país”.

Para finalizar, Leandro Vesco precisó que “para mí es muy importante siempre agradecer a toda la gente que me ha apoyado en estos años”.

“En principio, mi agradecimiento a toda la gente de Carhué; al director del Museo Regional Dr. Adolfo Alsina, que fue quien me brindó la mayor cantidad de información; al Intendente Municipal, que siempre me recibió abiertamente demostrando interés por mi proyecto; y a la secretaria de Cultura Cristina Barriola”, concluyó el autor de la novela Carhué, informando que en el blog http://elcarhue.blogspot.com, se publican tres capítulos de la obra para que el público lector vaya interiorizándose del contenido.

 

¿De qué trata?

 

Hay una parte de la historia que tiene al Lago Epecuén como personaje imponente y preponderante; pero en lugar de sus aguas saladas, hay soda; entonces, esa soda medicinal, milagrosa y poderosa, genera en Carhué, en la ficción, diferentes peleas entre distintos actores sociales; y todos estos puntos hacen que la obra transite entre la historia real, que está tal cual, y la ficción.

También tiene la novela la historia real de algunas familias carhuenses, y una parte totalmente ficcionada que habla de una historia de amor que transcurre en la ciudad, donde la soda medicinal es el factor preponderante.

 

19/10/09

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